Introducción
Cuando un paciente recibe la indicación de una parotidectomía —ya sea por un tumor benigno, un tumor maligno o una patología inflamatoria crónica—, una de las primeras preguntas que surge es: ¿podré vivir con normalidad sin la glándula parótida? La respuesta corta es sí. El cuerpo humano dispone de múltiples glándulas salivales que compensan la función de la glándula extirpada.
¿Cuántas glándulas salivales tenemos?
El ser humano cuenta con tres pares de glándulas salivales mayores (parótidas, submaxilares y sublinguales) y entre 600 y 1.000 glándulas salivales menores distribuidas por toda la mucosa oral. La parótida produce aproximadamente el 25 % de la saliva total en reposo, pero su contribución aumenta durante la estimulación (al comer). Tras la extirpación de una parótida, las glándulas restantes compensan esta pérdida en cuestión de semanas.
¿Tendré sequedad de boca?
La mayoría de los pacientes no experimentan una sequedad significativa tras la extirpación de una sola glándula parótida. La glándula contralateral y las submaxilares asumen la producción de saliva de forma eficiente. Algunos pacientes pueden notar una ligera sequedad transitoria durante las primeras semanas, que se resuelve espontáneamente.
- •Hidratación frecuente: beber agua regularmente ayuda durante la fase de adaptación.
- •Estimulantes salivales: chicles sin azúcar o caramelos ácidos favorecen la producción de saliva.
- •Evitar irritantes: el alcohol y el tabaco reducen la producción salival y deben evitarse.
Cambios estéticos: ¿se nota la ausencia de la glándula?
La glándula parótida ocupa la región preauricular y parte de la mejilla. Tras su extirpación, puede producirse un hundimiento o asimetría facial en la zona operada. Sin embargo, las técnicas quirúrgicas actuales incluyen procedimientos de reconstrucción con colgajos de tejido local (como el colgajo de SMAS o de fascia temporoparietal) que minimizan este efecto y ofrecen resultados cosméticos muy satisfactorios.
Puedes conocer más sobre estas técnicas en nuestro artículo sobre reconstrucción tras parotidectomía.
El nervio facial: la principal preocupación
El nervio facial atraviesa la glándula parótida y controla los movimientos de la cara. Durante la cirugía, el cirujano identifica y preserva cuidadosamente este nervio. Una debilidad pasajera es frecuente en las primeras semanas: en dos series grandes de cirugía por enfermedad benigna apareció en el 25 % y en el 32,7 % de los operados, y quedó una debilidad definitiva en el 6 % y en el 2,3 % (Guntinas-Lichius 2006; Koch 2010). La mayor parte de la mejoría llega en los primeros 6 meses (Molinari 2024).
Recuperación tras la parotidectomía
- •Primeras 24-48 horas: reposo relativo, dieta blanda, analgesia pautada; el drenaje, si se colocó, se retira a las 24-48 horas, antes del alta.
- •Primera semana: primera revisión.
- •10-14 días: vuelta a un trabajo de oficina; si el trabajo exige esfuerzo físico, a las 3-4 semanas.
- •3-6 meses: resultado estético definitivo; si hubo debilidad facial, la mayor parte de la mejoría llega en este tiempo.
Conclusión
Vivir sin una glándula parótida es compatible con una vida normal. Las glándulas salivales restantes compensan la producción de saliva, y las técnicas quirúrgicas modernas permiten preservar el nervio facial y minimizar las secuelas estéticas. Si tu cirujano te ha recomendado una parotidectomía, en la consulta te explicará los riesgos y la recuperación en tu caso.
Para más información sobre la intervención, visita nuestra página de cirugía de parótida.
Referencias científicas
- •Guntinas-Lichius O et al. «Parotidectomy for benign parotid disease at a university teaching hospital: outcome of 963 operations.» Laryngoscope. 2006;116(4):534-540. PMID: 16585855 · DOI: 10.1097/01.mlg.0000200741.37460.ea
- •Koch M, Zenk J, Iro H. «Long-term results of morbidity after parotid gland surgery in benign disease.» Laryngoscope. 2010;120(4):724-730. PMID: 20205175 · DOI: 10.1002/lary.20822
- •Molinari G et al. «Patterns and timing of recovery from facial nerve palsy after nerve-sparing parotid surgery: the role of neuromuscular retraining.» Eur Arch Otorhinolaryngol. 2024;281(10):5465-5472. PMID: 38914817 · DOI: 10.1007/s00405-024-08758-y




