¿Cómo evitar la deformidad y el hundimiento en cirugía de parótida?

Contenido revisado por el Dr. Méndez-Benegassi · Última actualización: 15 de febrero de 2026

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15 de febrero de 2026 Dr. Méndez-Benegassi 4 min de lectura
Reconstrucción tras parotidectomía: técnicas para evitar el hundimiento facial - Dr. Méndez-Benegassi

¿Por qué se produce el hundimiento tras operar la parótida?

La glándula parótida ocupa un espacio considerable delante de la oreja y sobre la mandíbula. Cuando se extirpa total o parcialmente, queda un vacío debajo de la piel que se traduce en un hundimiento visible en la mejilla. Además de la cuestión estética, ese defecto puede facilitar la aparición del síndrome de Frey: una sudoración anormal de la piel al comer, provocada por una reinervación aberrante de las glándulas sudoríparas.

Afortunadamente, hoy disponemos de varias técnicas para rellenar ese vacío y, de paso, crear una barrera que reduzca el riesgo de Frey. Lo importante es planificar la reconstrucción en el mismo acto quirúrgico, aprovechando las estructuras ya expuestas.

Técnicas de reconstrucción: ¿cuál es la mejor?

1. Colgajo de SMAS (sistema músculo-aponeurótico superficial)

El SMAS es una capa de tejido fibroso y muscular que recubre la parótida justo debajo de la piel — la misma capa que los cirujanos plásticos tensan en un lifting facial. Tras la parotidectomía, se eleva este colgajo y se sutura sobre el lecho quirúrgico como si fuera una «tapa» natural.

  • •Ventaja principal: proporciona una barrera física que reduce significativamente el síndrome de Frey objetivo.
  • •Limitación: no aporta mucho volumen, por lo que en defectos grandes el hundimiento puede seguir siendo perceptible.
  • •Es la técnica más extendida y la primera línea de reconstrucción en la mayoría de los centros.

2. Colgajo de músculo esternocleidomastoideo (ECM)

El esternocleidomastoideo es el músculo largo y potente que va desde detrás de la oreja hasta la clavícula. Se puede desplazar una porción de base superior para «rellenar» el hueco dejado por la glándula.

  • •Ideal para defectos de volumen moderado a grande, ya que aporta tejido muscular con buen grosor.
  • •Inconveniente: en algunos pacientes puede alterar ligeramente la definición del ángulo mandibular o generar una asimetría cervical sutil.
  • •Se utiliza con frecuencia en parotidectomías totales o cuando el SMAS solo no es suficiente.

3. Injerto de grasa autóloga (grasa del abdomen)

Estudios recientes (2025) destacan que el injerto de grasa tomada del propio paciente — habitualmente del abdomen — ofrece los mejores resultados estéticos subjetivos a largo plazo. La grasa se extrae, se procesa y se coloca en bloque en el lecho quirúrgico.

  • •Ofrece un relleno natural, con textura y consistencia muy similares al tejido glandular original.
  • •Es necesaria una sobrecorrección del 20-30 % porque parte de la grasa se reabsorbe en los primeros meses.
  • •Añade una pequeña incisión en el abdomen; el resultado estético suele ser bueno en ambas zonas.

¿Se pueden combinar?

Sí. En la práctica, muchos cirujanos combinan un colgajo de SMAS (para la barrera anti-Frey) con un injerto de grasa o un colgajo de ECM (para el volumen). La estrategia se adapta al tamaño del defecto y a las características del paciente.

La incisión: tan importante como la técnica

El resultado estético no depende solo de lo que se hace dentro, sino también de dónde y cómo se corta la piel. Existen dos abordajes principales que mejoran notablemente la cicatriz respecto a la incisión clásica.

Incisión tipo lifting (ritidectomía modificada)

Se traza siguiendo los pliegues naturales de la piel: comienza delante de la oreja, rodea el lóbulo auricular y asciende por detrás de la oreja hasta perderse en el pelo. Es la misma línea que se emplea en la cirugía estética facial.

  • •La cicatriz queda en gran parte oculta en los pliegues preauriculares y retroauriculares.
  • •Ofrece una exposición quirúrgica amplia, sin comprometer la seguridad oncológica.
  • •Permite elevar el SMAS con facilidad, integrando reconstrucción e incisión en un mismo gesto.

Incisión tipo tiroidectomía (cervical baja)

En casos seleccionados — especialmente tumores del polo inferior de la parótida — se puede utilizar una incisión en un pliegue del cuello, similar a la que se emplea para operar la tiroides.

  • •Cicatriz muy discreta, camuflada en los pliegues cervicales naturales.
  • •Especialmente útil en mujeres jóvenes o pacientes con tumores de localización inferior.
  • •Requiere una selección cuidadosa del caso para que el acceso al nervio facial sea seguro.

El síndrome de Frey: la complicación «invisible»

Merece una mención especial. Hasta el 40 % de los pacientes operados de parotidectomía sin reconstrucción desarrollan síndrome de Frey: la piel de la zona operada suda y enrojece al masticar. Aunque no es peligroso, resulta muy molesto en la vida social.

La buena noticia: cualquiera de las técnicas de reconstrucción descritas (SMAS, ECM, grasa) actúa como barrera física entre las fibras nerviosas seccionadas y las glándulas sudoríparas de la piel, reduciendo la incidencia de Frey de forma drástica.

¿Qué preguntar en la consulta?

  • •¿Qué tipo de reconstrucción va a realizar y por qué?
  • •¿Utilizará una incisión tipo lifting o convencional?
  • •¿Cuánto hundimiento residual debo esperar?
  • •¿Qué probabilidad hay de síndrome de Frey con la técnica elegida?
  • •¿Será necesario algún retoque posterior?

Conclusión

La cirugía de parótida ya no tiene por qué dejar una marca visible. Planificando la reconstrucción con SMAS, esternocleidomastoideo o grasa abdominal, y eligiendo una incisión estética tipo lifting o cervical, se consiguen resultados funcionales y cosméticos muy superiores a los de hace apenas unos años.

Si vas a operarte de la parótida, asegúrate de que tu cirujano domine tanto la extirpación como la reconstrucción. Puedes ampliar información en nuestra página de cirugía de parótida.

Antes de planificar la reconstrucción, es útil conocer los tipos de parotidectomía y sus riesgos.

Este artículo es información general y no sustituye una valoración médica. Para dudas sobre el contenido puedes preguntar a SIALOBOT IA. Si quieres que el Dr. Méndez-Benegassi revise tu caso, puedes reservar una videollamada de 30 minutos (120 €).

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