¿Qué es una submaxilectomía?
La submaxilectomía es la extirpación de la glándula submaxilar (submandibular) y solo es necesaria cuando la glándula no se puede conservar: un tumor, una piedra que no se alcanza por la boca ni con sialoendoscopia, o una glándula dañada por infecciones repetidas. Es la segunda glándula salival en tamaño y está en la parte alta del cuello, por debajo del borde de la mandíbula.
Es la cirugía glandular salival más frecuente después de la parotidectomía y se indica principalmente por cálculos salivales (sialolitiasis) grandes o irresolubles por vía endoscópica, tumores y sialoadenitis crónica recurrente. Puedes consultar más información en nuestra página de cirugía submaxilar.
Indicaciones de la submaxilectomía
- •Sialolitiasis refractaria: cálculos grandes (>8-10 mm), intraglandulares o múltiples que no pueden extraerse mediante sialoendoscopia ni abordaje transoral.
- •Sialoadenitis crónica recurrente: episodios repetidos de inflamación y dolor que no responden al tratamiento conservador ni endoscópico, como la submaxilitis aguda recidivante.
- •Tumores de la glándula submaxilar: a diferencia de la parótida, la proporción de tumores malignos en la glándula submaxilar es más alta: en una serie de 258 operaciones, el 42 % de los tumores submaxilares eran malignos (Preuss 2007, PMID: 17448847).
- •Sialoadenitis esclerosante crónica (tumor de Küttner): entidad inflamatoria crónica que simula un tumor y suele requerir extirpación para confirmación diagnóstica.
- •Ránulas plunging (cervicales): ránulas que se extienden al espacio submandibular y requieren exéresis de la glándula sublingual junto con marsupialización o submaxilectomía.
¿Cuándo se puede conservar la glándula?
Para la mayoría de las piedras, quitar la glándula no es la primera opción: en 4.691 pacientes con piedras salivales tratados con técnicas mínimamente invasivas, solo hubo que extirparla en el 2,9 % (Iro 2009, PMID: 19160432). Si la piedra está a la salida de la glándula y se saca por la boca, la glándula suele recuperar su función: en un estudio con gammagrafía volvió a valores normales a los 6 meses (Roh 2008, PMID: 18656721).
Gallo et al. (2016), en 1.152 pacientes de varios hospitales italianos con obstrucciones de las glándulas salivales, resolvieron el problema del todo en el 92,5 % con una o más sialoendoscopias (PMID: 28177330). En cambio, suele ser necesario extirpar la glándula si hay un tumor, una piedra profunda dentro de la propia glándula o una glándula ya destruida.
- •Cálculos < 8 mm: extracción endoscópica con cestas, fragmentación con láser o litotricia intracorpórea.
- •Cálculos 8-15 mm en conducto proximal: abordaje combinado (endoscópico + transoral) que permite extraer el cálculo por la boca sin extirpar la glándula.
- •Estenosis del conducto de Wharton: dilatación con balón endoscópico o corticoides.
- •Sialoadenitis crónica: lavado ductal, dilatación y tratamiento antiinflamatorio local bajo visión endoscópica.
- •Sialodochitis fibrinosa: limpieza endoscópica de los tapones mucosos intracanaliculares.
La clave es la valoración individualizada: no todos los cálculos ni todas las sialoadenitis requieren cirugía abierta. En nuestra consulta evaluamos cada caso para ofrecer la opción menos invasiva posible.
Técnica quirúrgica simplificada
La submaxilectomía se realiza bajo anestesia general a través de un abordaje cervical. Los pasos principales son:
- •Incisión cervical: se realiza una incisión de 4-5 cm en un pliegue cutáneo cervical, 2-3 cm por debajo del borde mandibular, para proteger la rama marginal del nervio facial.
- •Identificación de la rama marginal del facial: este nervio motor controla el labio inferior. Se identifica y se preserva elevándolo con el colgajo superior o localizándolo sobre la vena facial.
- •Disección de la glándula: se liga la arteria y la vena facial, se separa la glándula de su lecho y se identifica el conducto de Wharton.
- •Protección del nervio lingual: el nervio lingual cruza el conducto de Wharton y debe separarse cuidadosamente. Su lesión produciría pérdida de sensibilidad en la mitad de la lengua.
- •Protección del nervio hipogloso: el XII par craneal discurre por el suelo del triángulo submandibular. Su lesión causaría debilidad en los movimientos de la lengua.
- •Extirpación y cierre: se extrae la glándula, se coloca un drenaje aspirativo y se cierra por planos.
Secuelas: qué puede quedar, nervio a nervio
La operación pasa cerca de tres nervios. Estas son las cifras de tres series publicadas: Preuss et al. (2007), con 258 operaciones (PMID: 17448847); Springborg y Møller (2013), con 139 pacientes seguidos a largo plazo (PMID: 22941392), e Ichimura et al. (1997), con 133 pacientes (PMID: 9030945).
- •Rama marginal del nervio facial → labio inferior. La sonrisa puede torcerse un poco. Es lo más frecuente: debilidad pasajera en el 9 % (Preuss 2007) y en el 18,7 % las primeras semanas (Springborg 2013); a largo plazo quedó en menos del 1 % y en el 2,7 %, respectivamente. En la tercera serie, sin contar los tumores malignos, hubo debilidad en el 29,8 % y todas se recuperaron (Ichimura 1997).
- •Nervio lingual → sensibilidad de la lengua. Da el tacto y parte del gusto de media lengua. Alteración pasajera en el 2 % (Preuss 2007); permanente en el 4,4 % (Springborg 2013).
- •Nervio hipogloso → movimiento de la lengua. Excepcional: ningún caso entre los 139 pacientes de Springborg (2013).
- •Cicatriz en el cuello, en un pliegue bajo la mandíbula: solo el 2,5 % estaba descontento con su aspecto (Springborg 2013).
- •Hematoma o infección: en esa misma serie, el 4,3 % tuvo que volver a quirófano por una infección de la herida o un hematoma (Springborg 2013).
¿Se puede vivir sin la glándula submaxilar? ¿Tendré la boca seca?
Sí, se puede vivir sin ella. Quedan las parótidas, la otra submaxilar, las sublinguales y muchas glándulas pequeñas, y la mayoría de las personas no nota sequedad. Pero no es cierto que nadie lo note: el 22,1 % refería algo de sequedad a largo plazo (Springborg 2013), aunque rara vez les causaba descontento (Hald 1994, PMID: 8177591). Por eso quitar las dos submaxilares se piensa con más cuidado (Hald 1994).
Recuperación postoperatoria
Cómo es el ingreso, el drenaje, los puntos y la vuelta al trabajo, paso a paso, y cuándo avisar, en la página de cirugía de la glándula submaxilar en Madrid.
Preguntas frecuentes sobre la submaxilectomía
¿Es una cirugía peligrosa?
No. Es una cirugía bien codificada y las complicaciones graves son poco frecuentes. Lo más habitual es una debilidad pasajera del labio inferior (en el 9 % y en el 18,7 % de los operados en dos series), que suele recuperarse (Preuss 2007; Springborg 2013).
¿Qué secuelas deja la extirpación de la glándula submaxilar?
Sobre todo, una debilidad pasajera del labio inferior. Las secuelas permanentes de un nervio son poco frecuentes: en estas series, como mucho un 4,4 % (nervio lingual; Springborg 2013). Además queda una cicatriz en el cuello y algunas personas notan algo de boca seca.
¿Se me quedará la boca torcida?
Es poco probable que sea permanente: en la serie de Hald y Andreassen (1994) se recuperó el 92,3 % de estas debilidades del labio.
Si me quitan la glándula, ¿pueden volver a salir piedras?
Puede quedar alguna piedra en el tramo del conducto que sigue en la boca: pasó en el 18,2 % de los operados por piedras (Hald 1994). Por eso conviene localizarlas todas antes de la operación.
¿Cuánto dura la intervención?
Entre 45 minutos y 1,5 horas, dependiendo de la dificultad técnica (adherencias por inflamación previa, tamaño del cálculo, etc.).
¿La cicatriz es visible?
La incisión se realiza en un pliegue natural del cuello, por debajo de la mandíbula. A los pocos meses, la cicatriz suele ser poco visible.
¿Puedo evitar la cirugía si tengo un cálculo?
En muchos casos, sí. La sialoendoscopia permite extraer cálculos de forma mínimamente invasiva sin extirpar la glándula. Consulta con un especialista para valorar si tu caso es candidato.
Conclusión
La submaxilectomía es una intervención segura y eficaz para resolver patologías de la glándula submaxilar que no responden a tratamiento conservador. La protección de los nervios lingual, hipogloso y marginal del facial es la clave de la técnica. Sin embargo, antes de indicar la extirpación glandular, siempre debe valorarse la posibilidad de un abordaje conservador con sialoendoscopia, que permite preservar la glándula en un porcentaje cada vez mayor de pacientes.
Si necesitas valoración, consulta con nuestro equipo especializado en cirugía submaxilar en Madrid.
Referencias científicas
- •Springborg LK et al. «Submandibular gland excision: long-term clinical outcome in 139 patients operated in a single institution.» Eur Arch Otorhinolaryngol. 2013. PMID: 22941392
- •Hald J, Andreassen UK. «Submandibular gland excision: short- and long-term complications.» ORL J Otorhinolaryngol Relat Spec. 1994. PMID: 8177591
- •Ichimura K et al. «Nerve paralysis after surgery in the submandibular triangle: review of University of Tokyo Hospital experience.» Head Neck. 1997;19(1):48-53. PMID: 9030945
- •Preuss SF et al. «Submandibular gland excision: 15 years of experience.» J Oral Maxillofac Surg. 2007;65(5):953-957. PMID: 17448847 · DOI: 10.1016/j.joms.2006.02.036
- •Iro H et al. «Outcome of minimally invasive management of salivary calculi in 4,691 patients.» Laryngoscope. 2009;119(2):263-268. PMID: 19160432 · DOI: 10.1002/lary.20008
- •Roh JL, Park CI. «Transoral removal of submandibular hilar stone and sialodochoplasty.» Otolaryngol Head Neck Surg. 2008;139(2):235-239. PMID: 18656721 · DOI: 10.1016/j.otohns.2008.04.021
- •Gallo A et al. «Outcomes of interventional sialendoscopy for obstructive salivary gland disorders: an Italian multicentre study.» Acta Otorhinolaryngol Ital. 2016;36(6):479-485. PMID: 28177330
- •Rui T et al. «Benign submandibular gland tumours: outcomes of gland-preserving excision by endoscopic or conventional approach.» Int J Oral Maxillofac Surg. 2023;52(7):760-767. PMID: 36517306




